Al iniciar un trabajo de campo, se presentan múltiples rutas y senderos que invitan a acortar distancias, sin embargo, el proceso investigativo exige recorrer el camino extenso, aquel que garantiza la profundidad y el rigor necesario para alcanzar resultados significativos.
Uno de estos caminos, que destaca por su riqueza patrimonial, es el de las piedras tacitas. Estas piedras, caracterizadas por sus horadaciones inconclusas, se remontan a épocas ancestrales y han sido localizadas tanto en agrupaciones como de manera aislada, en cercanía de cursos de agua, de diversos tamaños, e incluso en las laderas de cerros. Su presencia en el valle de Quilpué —actualmente dividido entre las comunas de Villa Alemana y Quilpué— constituye un testimonio invaluable de la historia local y de las prácticas culturales de sus habitantes.
El ferrocarril representa otra de nuestras áreas de interés. Los estudios iniciales se orientaron a seguir el trazado ferroviario entre el puente Las Cucharas y el centro de Quilpué, profundizando en textos como el libro de Benjamín Vicuña Mackenna, “De Valparaíso a Santiago”, una guía histórica ilustrada. Posteriormente, la investigación se expandió a otros recorridos, como el de San Pedro a Quintero y el Ferrocarril Longitudinal, antiguamente utilizado para unir La Calera con Iquique. Este trayecto, de aproximadamente cuatro días, podía extenderse por diversos factores climáticos y logísticos. Junto a Ricardo Loyola y don Miguel Iván Ibarra —especialista en el trazado ferroviario y quien ha destinado muchos esfuerzos en esta área— se ha recorrido a pie desde La Calera hasta Ovalle, realizando un levantamiento detallado de la infraestructura, estaciones, túneles y, por supuesto, del estado de la vía. Este esfuerzo no solo ha permitido documentar el patrimonio ferroviario, sino también comprender las transformaciones territoriales y sociales asociadas al desarrollo ferroviario en Centro y Norte del país.


A nivel personal, he concluido la elaboración de un libro titulado El patrimonio ferroviario de Quilpué, I, Las Cucharas a Paso Hondo, que rescata la historia y relevancia del ferrocarril en este sector. El trazado, inaugurado en 1863 entre Valparaíso y Santiago, constituye un legado que lamentablemente se ha perdido y que, hasta ahora, no ha sido objeto de políticas públicas orientadas a su recuperación y puesta en valor.
Otro de los caminos que se ha estado estudiando es el famoso Qhápaq Ñan y sus ramales, tanto longitudinales como transversales, los que dieron enormes facilidades al Tawantinsuyu para el traslado de mitmaqkuna (vulgarmente llamados mitimaes), de bienes de toda especie y de tropas hacia el Sur. Hemos identificado varios tramos de esta gran obra, la que permitió a los descubridores y conquistadores españoles un paso seguro hacia las nuevas tierras que esperaban conquistar. Por ahora, los estudios continúan, impulsados por la convicción de que la investigación y difusión del patrimonio histórico deben estar al alcance de toda la comunidad, favoreciendo el reconocimiento y la valoración de nuestro pasado compartido.


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